Expertos analizarán campos del sur

Expertos analizarán campos del sur

La iniciativa, que se extenderá por 42 meses, hasta enero del 2020, busca validar y difundir la manera más eficiente de pastorear ganado bovino para mejorar la competitividad en los mercados de exportación. El estudio finalizará con la publicación del primer Manual de Buenas Prácticas de Pastoreo que se haya generado en el país.

Mayor eficiencia en el manejo de las praderas es la meta a la que apunta un proyecto de la Fundación para la Innovación Agraria que logró reunir a los praderólogos más importantes del país y que, de aquí a diez años, perfeccionará el manejo de unas 100 mil hectáreas. Unificar criterios de las distintas escuelas y especialistas en el manejo de praderas será el aporte de un proyecto a gran escala que impulsa la Fundación para la Innovación Agraria en conjunto con algunos de los expertos más reconocidos del área, quienes definirán en equipo la mejor manera de pastorear animales en las regiones Novena y Décima a contar de este año.

Por ahora, la investigación trabaja sobre un total de 20 hectáreas de Temuco, Valdivia y Osorno, en los predios experimentales de las universidades involucradas. En Osorno se realiza la fase de ajuste productivo con animales pastoreados con una masa animal de 48 vacas en primavera, y alrededor de la mitad en verano.

La iniciativa, que comenzó en diciembre del año pasado y se extenderá por 42 meses hasta enero del 2007, busca validar y difundir la manera más eficiente de pastorear ganado bovino para mejorar la competitividad en los mercados de exportación. El estudio finalizará con la publicación del primer Manual de Buenas Prácticas de Pastoreo que se haya generado en el país, documento que establecerá por primera vez un método consensual ratificado por los expertos del área.

El proyecto lo impulsa la Fundación para la Innovación Agraria y es ejecutado por la Cooperativa Agrícola y de Servicios Cooprinsem de Osorno. Como agentes asociados actúan las universidades Austral de Chile y de La Frontera, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), la empresa Agrícola Nacional Anasac y Best Fed Chile. FIA destinó cerca de 100 millones de pesos para cofinanciar los costos y desarrollar los instrumentos teóricos y prácticos que impulsen el desafío. Margarita d`Etigny, directora de esa entidad, comenta que "la producción de leche y carne en Chile enfrenta la gran oportunidad de abrirse al mundo y sumarse al proceso exportador, pero exige alcanzar la mayor eficiencia de la cadena productiva en su conjunto. Como país contamos con condiciones excepcionales para el desarrollo de sistemas de producción pecuarios, con un gran potencial competitivo a nivel mundial".

Punto de partida

Cuatro hipótesis son las tareas que los praderólogos deben demostrar:

  • Un mejor manejo del pastoreo conduce a múltiples efectos productivos sobre la pradera y los animales que la consumen, con repercusiones directas en la rentabilidad global del sistema.
  • La pradera utilizada en pastoreo directo constituye la fuente de alimento más abundante para el ganado y, cuando se utiliza correctamente, la de menor costo. Su precio equivale a 1/3 del costo de los forrajes conservados y 1/8 del concentrado.
  • El mejor pastoreo redunda en incrementar la carga animal (número de vacas) por superficie, e impacta positivamente en el margen unitario de la explotación lechera.
  • Las unidades de ajuste servirán para obtener información que luego se validará en los predios de los productores involucrados.

El estudio se desarrollará en tres etapas: la primera, que está concluyendo, se preocupó de recabar toda la información necesaria; la segunda denominada de Ajuste se orienta a compatibilizar las tecnologías disponibles con la realidad nacional mediante pastoreo en predios experimentales para luego trasladarlo a productores reales, y la tercera difundirá los resultados y publicará el primer Manual de Buenas Prácticas de Pastoreo que se haya generado en el país.

Entre otros objetivos, el proyecto establecerá cuáles deberían ser los criterios y normas técnicas para pastorear con mayor eficiencia y transferirá, al concluir el estudio, las recomendaciones prácticas para el resto de los productores. Los resultados del proyecto podrían aplicarse sobre unas 280.000 hectáreas distribuidas entre la Novena y Décima Regiones. De aquí a diez años, el área de impacto real incluirá una superficie equivalente al 30 por ciento del final, involucrando a varios cientos de productores de leche y carne.

Tema Clave

El interés por el pastoreo viene en aumento. La relación entre pradera y eficiencia predial es tan directa que, incluso, el proyecto lo apoya también Fedeleche, la asociación de productores del lácteo. Además, los ejecutores del proyecto viajaron a Nueva Zelanda y Australia a conocer el ejemplo de estos países en el manejo del pastoreo, y además la cooperativa osornina realizó un seminario internacional de producción de leche en base a praderas, ambas iniciativas con apoyo de FIA.

Pedro Joustra, jefe de Desarrollo Estratégico de la institución, señala que justamente estos antecedentes aseguran la necesidad de un estudio de esta naturaleza. "Con este proyecto estamos completando el esfuerzo, con iniciativas que son complementarias, desde el viaje y el seminario hasta el estudio" explica. "Así colaboramos en el desafío de llevar nuestros campos a mayores niveles de competitividad". Joustra destaca además que con la participación de los principales especialistas existentes en Chile se generará un "consenso técnico" avalado por quienes más saben en el país, que definirá las estrategias a seguir en el tema del pastoreo de praderas.

Chile toma leche

Los países que lideran la producción de leche y carne, como Nueva Zelanda o Australia, se preocupan hace años del manejo de las praderas como factor decisivo en sus ventajas comerciales internacionales. La Décima Región es la principal zona productora de leche del país y, de acuerdo a estimaciones, podría desarrollar praderas de alto rendimiento, teóricamente con producciones cercanas o mayores a 10 mil kg de leche por hectárea, exclusivamente sobre la base de forrajes, y superiores a 15 mil kg de leche por hectárea, al ser complementadas con el uso de concentrados.

Sin embargo, los niveles actuales de producción en promedio no superan la mitad de estos valores debido, entre otros factores, a la escasa fertilización de las praderas que limita su rendimiento y el manejo deficiente del pastoreo. El pastoreo afecta el crecimiento, la persistencia y la calidad de la pradera, así como la disponibilidad de pasto para el animal y, por lo tanto, el consumo de nutrientes.

Especialistas señalan que a pesar de la importancia práctica y económica de estos aspectos, el productor no cuenta con suficiente información técnica para optimizar el pastoreo a través del año. Sin embargo, y si todo marcha según lo planificado, las buenas prácticas de pastoreo podrían aplicarse sobre toda la zona templada del país, que posee las praderas permanentes donde se crían los bovinos, y que se extiende desde Cautín hasta Chiloé.

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